mar. Jun 18th, 2019

Líderes sociales denuncian que la violencia contra la comunidad LGBTI aumenta en América Latina

MONTEVIDEO (Sputnik) — La violencia contra comunidad de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales aumenta en América Latina ante el avance de la derecha y la ultraderecha, así como de grupos que impulsan el fundamentalismo religioso, dijeron a Sputnik el exdiputado brasileño Jean Wyllys y el líder social Pedro Paradiso Sottile.

«La violencia contra la comunidad LGBTI se ha intensificado en los últimos años (…) Esto ha ocurrido por el avance de los grupos religiosos y de los gobiernos conservadores», afirmó Paradiso Sottile, director de la Asociación Internacional de LGBTI para América Latina y el Caribe (Iglalac).

Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que entre 2013 y 2014 se cometieron 770 actos de violencia contra personas LGBTI, y que 594 fueron asesinadas.

Bandera arcoíris, símbolo del movimiento LGBT

En el 2016 se registraron al menos dos masacres en bares gay: en la ciudad de Orlando (Estados Unidos), 49 personas LGBTI perdieron la vida, y en un bar en Xalpa (México) cinco personas fueron asesinadas, señala Iglalac.

Además, en 2017, 340 personas LGBTI fueron asesinadas en Brasil, 11 en El Salvador, siete en Honduras, dos en Chile, tres en Colombia y dos en Jamaica.

«Si miramos a la región como un todo, la violencia contra la población LGBT es un problema grave en América Latina. A pesar de que hay países que han tenido un avance gigantesco como Argentina o Uruguay, hay otros que han empeorado como Venezuela y Brasil», dijo por su parte a Sputnik el exdiputado brasileño por el Partido Socialismo y Libertad (izquierda) y líder LGBTI Jean Wyllys, quien huyó de su país por amenazas de muerte.

Por su parte, Paradiso Sottile consideró que esta violencia es avalada por la acción u omisión de muchos estados de la región.

«Lo peligroso de esta situación es que no existen estadísticas oficiales, porque los estados no quieren visibilizar esta problemática», agregó.

La situación en Brasil

Wyllys señaló que en los últimos años en Brasil ha ocurrido un «cambio de rumbo muy peligroso», impulsado por el presidente Jair Bolsonaro y las iglesias evangélicas neopentecostales.

Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil
© AFP 2018 / SERGIO LIMA

«El actual presidente es el más perfecto representante político del odio contra las minorías. Es un sujeto machista, homofóbico, racista, xenófobo y profundamente burro, que usa el odio como fundamento de toda su acción política. Bolsonaro odia a los gays casi tanto como Hitler odiaba a los judíos. Por suerte no estamos en los años 30 del siglo pasado; podría ser peor», agregó.

El exdiputado consideró que la sociedad brasileña ha «involucionado» y que los medios de comunicación «invisibilizan» la violencia que recibe la comunidad LGBTI.

Con respecto a las razones de por qué dejó su cargo como diputado, sostuvo que las amenazas contra su persona aumentaron «demasiado» en los últimos años al punto tal que sintió que «peligraba» su vida.

Bandera del orgullo gay
© AP PHOTO / ESTEBAN FELIX

«Hubo, durante estos años, una fortísima campaña de destrucción total de mi reputación, organizada por fundamentalistas religiosos y fascistas, con la evidente participación de la familia Bolsonaro. Inventaron y distribuyeron masivamente, a través de WhatsApp, de sitios web anónimos o falsos y de las redes sociales, decenas de fake news sobre mí, tratando de convertirme en una especie de enemigo público», agregó.

El tenor de las amenazas crecía a medida que esa «campaña de desprestigio» se difundía, sostuvo Wyllys.

«Sentí que peligraba mi vida. Además, recibí informaciones del más alto nivel que me decían que podía sufrir un atentado. Me recomendaron que comenzara a viajar en auto blindado y con custodia armada. Durante meses, mi vida pasó a ser una especie de prisión domiciliaria, ya que no podía ir a ningún lado sin la custodia», agregó.

Sobre la posibilidad de regresar a Brasil, Wyllys aseveró que pretende volver, pero que en estos momentos es imposible.

«No regresaré a Brasil mientras que esa mafia de fascistas y milicianos esté en el poder», sentenció.

Durante 2017, 445 personas LGBTI fueron asesinadas en Brasil, lo que significó un 30% más con respecto al 2016 y el mayor número de muertes registradas en los últimos 37 años, según la organización social Gay de Bahía.

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