lun. Mar 25th, 2019

Mandamientos para el Cuerpo Constituyente

Para las personas como nosotres, la Constituyente (ANC) es un territorio de combate de doble filo, ¿por qué? Por el carácter biopolítico que esta implica, es decir, la discusión y la construcción se da desde los cuerpos, las pasiones, lo vivido y lo sentido. Eso quiere decir que, a pesar de ser la voz del Pueblo en Soberanía, no está exento de ignorancia, homofobia, misoginia, racismo, clasismo, flagelos de nuestra historicidad, errores seductores de toda profunda revolución.

Usted, constituyente mujer, constituyente hombre, lea atentamente diez mandamientos para la auto-formación en tanto llamado a la construcción de una genuina cultura de paz, diversidad, hospitalidad y apertura al mundo pluripolar, al nuevo mundo de las soberanías sexuales y de las identidades.

Primero: Amar y reconocer que todo ser humano y ser humana, como usted, posee y goza libremente de la dimensión social del placer, la afectividad, la identidad y la sensibilidad. Es decir, usted y nosotres sentimos placer, amamos, constituimos nuestras identidades y lo más importante: la omisión duele, la sentimos.

Segundo: Aceptar y velar por las garantía de derechos pluriversalmente validados por las naciones del planeta entero a favor de la diversidad de identidades y expresiones de género, y orientaciones afectivas y sexuales;

Tercero: Instituir el derecho y el deber de vivir una vida libre de violencia, homofobia, lesbofobia, transfobia, misoginia, machismo, contra el odio, el clasismo y la intolerancia al fin y al cabo;

Cuarto: Promover un profundo Estado Laico en la que sus decisiones ausenten criterios y juicios religiosos-clasistas para la visibilidad sincera y no hipócrita de la diversidad espiritual de nuestras peticiones jurídico-institucionales;

Quinto: Sancionar y penalizar todo acto de terror y de incitación al odio hacia cualquier ser humano o humana sea cual sea la razón invocada;

Sexto: Recordar que vivimos en una cultura patriarcal que les pide a los hombres no llorar y a las mujeres reproducirse obligatoriamente sin decidir sobre sus propios cuerpos;

Séptimo: Dar por sentado que la identidad de género es auto-percibida por la propia persona y no una imposición del sexo al nacer. No pediremos permiso para el cambio de nuestra identidad, es una prerrogativa tácita el hecho de nuestra identidad y expresión de género;

Octavo: Reconocer que somos mayoría, no solo somos unas siglas LGBTI, en cambio somos una comunidad de heterosexuales a favor, consejos comunales a favor, abuelos y abuelas, asexuales, intersexuales, militares a favor, religiosos a favor, clase obrera a favor, madres a favor que les han sido arrebatados sus hijos e hijas diversos por razones de homolesbotransfobia;

Noveno: Permitir una nueva educación emancipadora, en conjunto con pedagogías, andragogias y didácticas, que reconozca un posible sistema educativo plural, respetuoso y amoroso en el encuentro de las diversas afectividades, sexualidades e identidades;

Décimo: Admitir que este Pueblo Soberano es un Pueblo Soberano en sus afectividades, sexualidades, identidades y expresiones de género. Por lo que, transversalice la perspectiva sexodiversa en el texto constitucional que usted debate.

rompiendolanorma@gmail.com

Deja un comentario