mar. Dic 18th, 2018

Teoría Queer: rarit*s, torcid*s y desviád*s.

Daniel Rodríguez Claveli

danoclaveli@gmail.com

A mediados de los años ochenta, surgió en Estados Unidos los estudios de gais y lesbianas como consecuencia de la resistencia de los movimientos sexodiversos en contra de la hegemonía conservadora que se estaba apoderando del escenario político. Este movimiento se enfocó en presentar y resaltar la distancia teórica entre diferencia de género y diferencia sexual, y casi una década más tarde abortó un conjunto de estrategias que se estaban articulando en su contra, el movimiento queer.

La mayoría de las personas que formaban parte de la conocida cultura gay estadounidense pertenecían a cierta clase social, tenían cierto poder adquisitivo el color de piel. Esto ocasionaba que las luchas que se libraban desde esta postura respondieran principalmente a las necesidades de este tipo de personas, lo cual trajo como consecuencia que a finales de los años ochenta y principios de los noventa, un gran grupo de personas que no respondían a este modelo gay-blanco-burgués-conservador se distanciaran de dicho movimiento y organizaran uno nuevo, conocido como movimiento queer, el cual no sólo reivindica las otras identidades encontradas dentro de la diversidad sexual, sino que también incluye otro tipo de diversidades en sus luchas políticas como la raza y la clase.

La lógica de este nuevo movimiento era asumir el lugar marginal asignado por la sociedad a causa de nuestras diferencias sexuales y de género, ya el integracionismo en la sociedad heterosexual no es la meta. El movimiento queer da respuesta a esa autocrítica realizada por la comunidad de gais y lesbianas a su base identitaria y a todo lo que se estructura sobre ésta, ya que la identidad sobre la que se había construido y ejercido las políticas gais y lesbianas eran de carácter excluyente. Lo queer propone una identidad base mucho más amplia y flexible, donde tienen cabida todas las diferencias y diversidades que van en una dirección distinta a la norma heterosexual. Ya no es un movimiento de gais y lesbianas, sino que ahora también es de bisexuales, transexuales, intersexuales, etc.

Para l*s defensor*s y principales representantes del movimiento queer, la identidad ya no tiene esa característica fija y estática, ahora es asumida como un lugar de acción, como un ejercicio, una práctica, lo cual difumina mucho más las fronteras de la identidad. La teoría queer es heredera de este movimiento, y se caracteriza por estar en desacuerdo con la rigidez normativa y estructurante de las categorías gay y lesbiana. Asumiendo como identidad lo queer, resignificando de manera positiva y política lo que es una palabra inglesa (queer) utilizada como insulto para referirse a todo aquello que se desviaba de la norma, de lo straight (recto/hetero).

La teoría queer no es una teoría científicamente hablando, ya que no posee un* autor* únic*, ni un método, ni un lenguaje científico. Esta tampoco pretende cumplir con dichos lineamientos científicos. Dentro de la academia, se llama teoría queer a todo el conjunto de propuestas teóricas, posturas metodológicas y posturas políticas que parten desde lo queer, desde la idea de que las identidades son productos de complejos procesos culturales e históricos.

 

Catia la Mar / Edo. Vargas

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