mar. Jun 18th, 2019

Violencia intragénero

“Mi esposo me propino una golpiza frente a los invitados, estaba celoso porque pensaba que coqueteaba con su amigo”, frases como esta son recurrentes en denuncias de mujeres que son agredidas por su cónyuge, una situación que resulta incómoda para las víctimas que han tenido que atravesar algún cuadro de violencia. Pero este escenario es mucho más difícil cuando la víctima plantea que su pareja es una persona del mismo sexo.

Y es que cuando la víctima es homosexual o lesbiana, la cosa cambia, se vuelve burlesca ante los órganos receptores de denuncia, y por carecer de alguna disposición legal que explique cómo tratar estos tipos de casos, simplemente lo asumen como cualquier novedad que quedará en el archivo del olvido.

Estos casos se les ha denominado como violencia intragénero que es aquella que se produce en el seno de las relaciones afectivas y sexuales entre parejas del mismo sexo, donde una de las partes ejerce poder, control y dominación sobre la otra y cuya víctima de la violencia padece de una discriminación a nivel legal, por no existir estructuras jurídicas que asegure algún tipo de protección a la víctima.

La mayoría de los casos de violencia intragénero se mantienen en silencio por varios motivos, bien sea por la falsa creencia de asumir las relaciones entre parejas como una dependencia, abnegación, sumisión y sufrimiento que conlleva a la naturalización de estas agresiones o por el miedo a ser agredidos y vilipendiadas al exponer su orientación sexual antes los organismos públicos; organismos que desde un punto de vista penal tiene un vacío legal al no existir ley alguna que garantice recursos y protocolos asistenciales ante este tipo de violencia.

La violencia intragénero a pesar de que es una realidad en el país, es totalmente invisible, no existen recursos estadísticos, ni récord de denuncias que pueda sustentar la materialización de una ley de protección, por lo que es necesario asumir el debate y el conocimiento a fondo sobre la violencia intragénero para poder detectar las carencias jurídicas y así obtener bases para una reivindicación.

Mientras tanto

Si estás viviendo alguna situación de violencia (sin importar de tu orientación sexual) debes pedir ayuda lo antes posible. Habla con alguna persona cercana a ti y de tu confianza, acude a la policía o a los organismos receptores de denuncia estipulados en la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. Nunca permitas que nadie te trate con violencia y aléjate de la persona maltratadora

Caracas – Distrito Capital

T e I/Alexis Bolívar

 

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